martes, 12 de junio de 2012

“Esta es una lucha que llegó para quedarse”

En: El Nuevo Día
Comité Ambiental da la cara a las críticas que afronta de sus opositores y pone el dedo en la llaga de la minería a cielo abierto en el Tolima.




EL NUEVO DÍA: Las discrepancias en las cifras de los manifestantes en las calles han enmarcado la tercera Marcha Carnaval por la Vida que se cumplió en el Día Internacional del Medio Ambiente. ¿De dónde sacan ustedes los cerca de 30 mil participantes para hablar de éxito democrático y social de esta jornada?

COMITÉ AMBIENTAL: Cuando llegamos a la 14 con Tercera, sincronizamos un cronómetro y duramos 38 minutos viendo transcurrir de manera numerosa y amontonada la participación de la gente. Nuestro cálculo es que una cuadra puede concentrar mil 200 a mil 500 personas; curiosamente es un comandante de la Policía quien nos permite llegar a la conclusión de que podríamos ir unos 30 mil manifestantes, porque mientras íbamos en la 14 con Tercera, doblando por toda la calle 15, la marcha llegaba más abajo de la 23 con Quinta, y uno puede sumar casi 18 cuadras.

Lo otro que ratifica la participación de la que hablamos son las fotos panorámicas captadas desde lo alto de los edificios y el cálculo de amigos de forestal de la Universidad del Tolima, que pueden medir, a través de la densidad, cuánta gente puede haber en ese espacio. Sin embargo, para nosotros es más importante la fuerza, la acogida y el clamor popular que está tomando esta lucha, más allá que un dato.

END: ¿Qué responden a quienes crítican que la marcha se politizó?
CA: El Comité Ambiental no tiene color político en términos partidarios electorales, porque esta causa está por encima de esos intereses grupales y divisionistas.
Reconocemos el apoyo que tuvo del Concejo de Ibagué de manera unánime y la misma postura de la Asamblea y el respaldo de casi todos los partidos políticos; eso le da más legitimidad a este clamor ciudadano. En esta causa no puede haber divisiones y no se puede excluir a nadie porque tenga un partido o un credo diferente.

END: ¿Los estudiantes de colegios han participado autónomamente? 
CA: Este es un movimiento fundamentalmente juvenil, los  jóvenes de la ciudad están asumiendo de forma espontánea y autónoma ésta defensa del agua y la vida. Ellos se organizan en los colegios, trabajan con sus personeros estudiantiles; lo que hacemos nosotros en algunos establecimientos es dar unas charlas, capacitar unos muchachos, conseguir los permisos con la Secretaría de Educación y garantizar el elemento formal para que la gente pueda movilizarse.
Pero la participación de los profesores, los estudiantes y algunas instituciones educativas es una decisión propia, en la medida en que se está luchando es el derecho a un ambiente sano, principalmente para las nuevas generaciones.

END: ¿Realmente hay liderazgo de los jóvenes o se les está usando?
CA: Jamás los utilizamos. Los jóvenes tienen un despertar, no solo en Colombia o el Tolima, sino en todo el mundo; creemos que producto de la falta de futuro y posibilidades reales para estos sectores. Lo que ellos hacen es tratar de plantear unas nuevas iniciativas, propuestas a la sociedad para comenzar a democratizar los espacios informativos, la economía del país y, sobre todo, garantizar su derecho ambiental; esta es una lucha de largo aliento y con el accionar de esos muchachos vamos a garantizar que estos ecocidios no se registren. Aunque muchas veces se considera a los jóvenes como menores de edad que no tienen capacidad de decidir por cuenta propia, estamos viendo que esos jóvenes de colegios y universidades lo que sí tienen es carácter, propuestas y capacidad de transformar a una vida digna.

END: Se ha escuchado voces de rechazo a la respuesta poco contundente del Comité Ambiental frente a los actos vandálicos y daños protagonizados por los jóvenes durante la marcha. ¿Qué dicen?
CA: Nosotros no los llamamos vándalos, desadaptados ni mucho menos delincuentes, porque creemos que la discusión es más profunda: el joven por su naturaleza es más irreverente, no está conforme con este mundo que no le brinda oportunidades. 
Frente a lo que pasó en Ibagué, no lo compartimos, nuestra orientación es que eso no debió haber pasado. Creemos que son hechos aislados y minúsculos, porque en las marchas el accionar por excelencia es mucho­ más que los grafitis y otras cosas que se suscitan. En esta marcha demostramos que la gente pudo salir en completa armonía, alegría y festividad; incluso no hubo Policía sino al comienzo, un poco para garantizar el tráfico y que no hubiera accidentes. Fue una marcha colorida en que los jóvenes pudieron recrear la forma de hacer protesta y el verdadero poder está en todo el discurso artístico, lúdico, cultural y pacífico que estamos implementando, como una expresión de la cultura de la vida frente a esa cultura de la muerte que nos piensan implementar con esos proyectos mineros a cielo abierto.

END: ¿Ese comportamiento de los jóvenes no deslegitima la construcción de la propuesta de respeto que intentan como Comité Ambiental?
CA: No justificamos ese escenario, pero no podemos salir a descalificarlos de una manera radical, en donde al otro lo volvemos criminal; al otro hay que verlo como un ciudadano que está en proceso de formación, al que hay que garantizar todas las condiciones para que se siga formando y no repetir esa cultura de muerte a la que estamos acostumbrados en este país. No creemos que esto que pasó sean actos sistemáticos, como sí lo es la intención de ciertos actores de afectar el medio ambiente.

END: ¿La lucha del Comité Ambiental es contra AngloGold?
CA: No. Nuestro discurso es positivo, de defensa de la vida, el agua, de nuestros ecosistemas de alta montaña, de la posibilidad de futuro para nuestros hijos; lo que sucede es que en esa defensa de la vida hay unos actores negativos como AngloGold, que es la multinacional con más títulos mineros en Colombia, que llegó al país violentando la ley, que ha sido considerada la peor empresa por las ONG ambientalistas más respetadas del mundo, e incluso organizaciones internacionales de derechos humanos la han denunciado por supuesta financiación de grupos paramilitares.

END: ¿El objetivo de ustedes es impedir la explotación de La Colosa?
CA: El problema de la minería a cielo abierto no es solo en Cajamarca, pero si arrancara La Colosa, con el tiempo acabarían todo el municipio, porque ni siquiera el casco urbano de Cajamarca está exento de estar superpuesto en zonas con títulos mineros o solicitudes mineras. Más del 100 por ciento de este municipio está destinado a esa vocación minera, lo mismo el departamento del Tolima, con un 70 por ciento, y todas las tres cordilleras de Colombia están bajo esa misma lógica. Entonces, un objetivo es detener la Colosa en Cajamarca y todos los proyectos mineros a cielo abierto con cianuro y ácido sulfúrico que acaban nuestra diversidad y contaminan suelo, agua y aire; pero no nos vamos a quedar en una discusión reactiva que sale en oposición a algo, creemos que además de la oposición debemos tener capacidad de propuesta que nos permita mejorar la calidad de vida de la gente, porque también reconocemos que somos un país con grandes dificultades de miseria y empleo.

END: ¿Y qué proponen?
CA: Colombia es el país con la mayor diversidad por metro cuadrado, el país del mundo con la mayor cantidad de aves y anfibios del planeta, el tercer país en reptiles, el cuarto en riqueza hídrica, el quinto en mamíferos, un país con una riqueza paisajística incomparable y lo que decimos nosotros es si tenemos esa riqueza natural, por qué no empezamos a cimentar a partir de esa ventaja comparativa un modelo económico que la aproveche generando ecoturismo o todas las modalidades de turismo rural, para con ello generar riqueza económica y mejorar la calidad de vida de la gente, en una propuesta que se desarrolle y se mantenga en el tiempo, que pueda perdurar y no afecte el derecho ambiental de nuestros hijos, sino que fortalezca nuestra vocación agropecuaria con un tránsito a la agricultura limpia y la autonomía alimentaria de los tolimenses, en lugar de aniquilarla

END: Eso suena muy bonito, pero realmente podría generarse riqueza económica...
CA: Solamente en Londres hay dos millones de personas que hacen turismo de avistamiento de aves: por qué no traerlos al país que tiene la mayoría de aves del planeta en un modelo productivo que no requiere de grandes inversiones, sino de voluntad política del Estado, como ciudadanía y del sector privado. Eso lo podemos construir mancomunadamente como país, si aprendemos a pensar por cuenta propia, si entendiéramos que no podemos continuar con un modelo de saqueo de nuestros recursos naturales; porque incluso en el tema de las regalías por cada 100 pesos que genera la extracción de ese recurso, a los colombianos solo les queda 3.2, en una lógica que sigue favoreciendo a los favorecidos y jodiendo a los jodidos; una lógica donde a las comunidades se les despoja de su territorio y, como el caso de Cajamarca, no se tiene en cuenta su vocación agropecuaria, sino que los quieren volver de un momento a otro, y sin preguntarle a nadie si ellos quieren ser mineros.

END: En campaña los candidatos se comprometieron con el Pacto de Vida que propusieron ustedes como Comité Ambiental. ¿El Alcalde y el Gobernador lo han respetado?
CA: Reconocemos la coherencia con la que ha actuado el alcalde Luis H. Rodríguez, a diferencia del gobernador Luis Carlos Delgado. El Alcalde salió a los medios a manifestarse en contra de todos los proyectos mineros a cielo abierto en la cuenca del Combeima y en los cerros tutelares de Ibagué, fiel al pacto que firmó como candidato y en donde el compromiso era no permitir esos proyectos ecocidas. Con el Gobernador no hemos podido hablar, creemos que estaría faltando a su palabra, porque en campaña era un crítico radical frente a la minería a cielo abierto y específicamente el proyecto La Colosa, pero en este momento como gobernante no ha dicho nada, incluso está hablando de la minería responsable, y para nosotros no es responsable una empresa que ha violentado la ley colombiana e invertido miles de millones de pesos comprando conciencias.

END: ¿Creen que el Gobernador ha sido permeado por AngloGold?
CA: Sería irresponsable por parte nuestra decir que el Gobernador tiene una postura a favor de la multinacional porque no hemos escuchado decir eso, queremos entrevistarnos con él y que diga a la ciudadanía tolimense qué tipo de interés tiene en esta clase de proyectos, si está defendiendo el interés de AngloGold, o si está a favor del interés ciudadano y popular que está manifestándose públicamente contra esos ecocidios.

END: ¿No son ustedes fundamentalistas?
CA: Son más fundamentalistas algunos periodistas que están defendiendo esos proyectos mineros y cuando uno comienza a discutir con ellos, no tienen una base científica y objetiva. Entonces, la discusión es: ¿Quién es más fundamentalista, quien defiende algo sin conocerlo, o el que tiene una postura distinta con un peso argumentativo y que es capaz de buscar alternativas distintas que nos permita también generar riqueza económica y calidad de vida?

END: Una percepción que quedó de la convocatoria de la última marcha­ es que el movimiento ambiental está dividido y hubo desconocimiento a otras organizaciones. ¿Cuál es la realidad?
CA: Aquí no tenemos contradicciones con nadie, incluso es un derecho de la gente no estar de acuerdo con algún tipo de actividades. En el caso de Ecotierra, respetamos que ellos no se hayan movilizado; sin embargo, para nosotros no serán contradictores porque ellos siguen levantando la bandera de la defensa del agua y la vida, y contra los proyectos ecocidas. Los seguimos invitando, nos permanecemos abiertos, reivindicamos un discurso incluyente, democrático, que reconozca la diferencia y quien la plantea, y en ese ejercicio estamos llamando a todos los ambientalistas a que aprendamos a trabajar en colectivo, lo que lamentablemente es lo menos que hemos hecho los colombianos.

END: ¿Su lucha irá hasta decir ‘good bye’ AngloGold?
CA: Esta es una lucha que llegó para quedarse, que tiene una base social soportada en las nuevas generaciones, que con carácter y de manera autónoma van a construir una nueva posibilidad de desarrollo que tenga en cuenta sus derechos ambientales, económicos y demás. Por tal razón debemos hacer hasta lo imposible para que nuestros ecosistemas altos andinos que posibilitan nuestra regulación hídrica, se sostengan a perpetuidad con toda esa riqueza natural, que no es nuestra sino un préstamo de nuestros hijos.

Dos años de lucha
El Comité Ambiental surgió hace cerca de dos años, como una iniciativa de todas las organizaciones sociales, ambientalistas y juveniles preocupadas por el problema y la amenaza de la minería a cielo abierto. Se asumió en sintonía con el comité ambiental en defensa a la vida que se conformó en Santander y logró tumbar el proyecto minero del Páramo de Santurbán, liderado por la multinacional canadiense Greystar.

El Comité Ambiental está integrado por organizaciones como el Colectivo Alternativa, Conciencia Ambiental, la Red Activa, el Grupo Semillas, los Colosos Verdes, representantes de sindicatos, grupos estudiantiles de la Universidad del Tolima y de algunas universidades privadas. Inicialmente también estuvo Ecotierra, pero desde hace cerca de cinco meses no volvió al Comité.

El año pasado en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, se efectuó la primera Marcha Carnaval por la Vida; el 14 de octubre de 2011 se programó la segunda manifestación y ahora alistan la cuarta marcha para el cumpleaños de Ibagué, este año. 

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